domingo, 31 de marzo de 2013

Oracion a Lucifer (Extracto de un libro de Ocultismo)

Mi Señor Lucifer, dame un Ideal grande por el qué luchar.
Un Ideal por el que pueda yo, no solo morir
sino vivir cotidianamente.

Mi señor Lucifer, dame un nombre nuevo y yo lo llevaré para toda la vida.

Mi Señor Lucifer, dame un poco de conocimiento
y yo lo esparciré como semillas en los surcos abiertos
de mis Hermanos lucifrerinos.

Mi Señor Lucifer, dame una gota de tu comprensión
y será para mi como un Mar en el cual navegaré
y llegaré a las costas que sueño...

Mi Señor Lucifer, dame una sola llama de tu fé...
correré por el mundo con ella en mis manos y encendré
lo que esté a mi paso, para que la oscura materia
en la que te han confinado se convierta en Luz.
Enséñame que este mundo es de paja y de madera.
No solo lo aprenderé, sino que lo tendré en cuenta
en el momento del incendio.
Dame tu comprensión, pero no soluciones mis problemas
Enséñame a ser fuerte para vencerlas.
Enséñame tu fuerza para que la que duerme en mi se levante y
trate de acompañar a la tuya en el Sendero Ascendente hacia tu reinado.
Si un día estoy débil y te tiendo mi mano, no la rechaces,
cógela pero apriétala con tal fuerza
que haga crujir los huesos de mi alma.
Seguiré adelante... ya no estaré solo...

Mi Señor Lucifer, dame un poco de tu amor,
que será para mi la levadura que haga crecer
la negra hostia de mi rencor hacia lo débil y carente de sentido.
Tengo tanta necesidad de ello...¡
en estos momentos que en el mundo no Hay Reyes del Fuego Eterno
no me expliques demasiadas cosas... yo no te he elegido.
Eres Tú quien me eligió a mi. ¡Sé Mi Rey¡
Sin temor de que eso pueda humillarme.
Yo necesito desesperadamente de un Rey.
Dame una oportunidad y me verás combatir denodadamente a tu lado.
Si alguna vez tropizas en el Sendero, apóyate en mi,
pero jamás, jamás te tiendas en la tierra.
Yo te sueño vertical y erguido... de cara a las estrellas...
de cara a la Negra Noche...
Haz que cuando yo muera pueda sentirme en la certeza
de que la vida sigue.
Y si te toca a ti Irte Antes, déjame seguirte
si no me crees digno de pie, scarificado en el Sendero.

Cuénta conmigo, Mi Señor Lucifer, para todo aquello
que te parezca digno de tu nombre... No retrocederé.
No me espantaré ante los peligros. Yo no desoiré tu voz.
No contaminaré tus enseñanzas. Yo obedeceré de Corazón.
Yo continuaré, Mi Señor Lucifer, por ti a través de la noche
hacia la eternidad...

Yo, Mi Señor Lucifer, no anhelo un cielo, no me lo prometas.
Lo único que quiero es la posibilidad de forjar
un mundo nuevo, justo y fuerte.
No para mi, sino para mis hermanos que no saben porqué nacen,
ni porqué sufren, ni porqué mueren.
Y que ellos, un día, encuentren aquello que está en ti como yo lo he encontrado.
En la medida de nuestra pureza tendremos derecho a considerarnos
guardianes de tu Ley.
Observando tu Ley, desarrollaremos la Voluntad.
Tan solo quien vive esta lucha, es digno de Vestir Nuestro Manto Negro.
¿Podremos hoy enarbolar nuestro estandarte?
Os saludo con el brazo en alto:
¡Hail, Mi señor Lucifer¡