sábado, 9 de marzo de 2013

Esperanza (Extracto del libro Poemas completos de Raymond Carver)

Me dejó el auto y doscientos dólares.

Dijo: ‘‘hasta luego, querido.

Tomate las cosas con tranquilidad ¿me entendés?

Esto es todo. Absolutamente todo.

Esto es lo que queda

después de veinte años de matrimonio.

Ella cree adivinar lo que sucederá.

Piensa que me voy a gastar la plata

en dos o tres días

y que tarde o temprano

voy a destruir el auto - que ya era mío

y que además necesitaba varios arreglos -.

Al momento de alejarme

Los vi, a ella y a su novio,

estaban cambiando la cerradura de la puerta.

Saludaron con el brazo en alto.

Los saludé de la misma manera.

Sólo para que supieran

que no había malos sentimientos de mi parte.

Apreté el acelerador y me alejé rápidamente.

Estaba como atolondrado.

Ella, por lo menos, tenía razón en eso.

Seguí el camino de la ruina.

El alcohol fue mi compañero fiel.

Resultamos buenos amigos.

No me detuve.

Recorrí el largo camino sin escalas.

Pude, al fin, dejar en el pasado

A mi amiga, la botella.

Meses, quizás años más tarde,

cuando aparecí frente a la puerta                                                            

de esa casa

manejando un auto diferente,

sobrio, vistiendo camisa y pantalones

limpios y las botas bien lustradas,

ella lloró al ver mi cara.

Su última esperanza estalló en el aire.

Y ya no tendría más esperanzas.