jueves, 30 de mayo de 2013

Conjuración pacto con Lucifer para pedirle cuanto se desee (Extracto del libro EL GRAN GRIMORIO )

Hechos todos los preparativos indicados en la Invocación anterior, suprimiendo los
cirios, cruces y signos J. H. S. en absoluto y careciendo de todo temor, se dirá:
Al grande y poderoso Lucifer, Luzbel y Satanás.
¡Oh, gran Lucifer, emperador excelso de los antros infernales! Yo me postro ante ti y te
reconozco como señor y soberano si me pones en posesión de las artes ocultas de la
magia, dándome el don de conocer la ciencia misteriosa y sobrenatural que tú posees,
para lograr, por su medio, la verdadera sabiduría. Sea yo admitido entre tus escogidos,
véanse satisfechas mis aspiraciones de riquezas, el logro de la persona deseada, la
destrucción y daño de mis enemigos. Deseo ser tu esclavo y para ello puedes desde hoy,
disponer de mi cuerpo y de mi alma. Ello puedes desde hoy, si aceptas mi pacto, que
traigo escrito con tinta misteriosa y firmado con mi sangre, preséntate ante mi para
reconocerte como señor y soberano.
Yo te Invoco una vez más, ¡oh esclarecido príncipe de tinieblas! para que aparezcas a
mi lado en forma humana y me firmes el pacto que presento.
No tengo ningún temor y sí gran deseo de que me concedas lo que pido. Juro seguir tu
ley en adelante renegar de Dios a quien aborrezco, del agua del bautismo que sin mi
consentimiento he recibido, y de todo aquello que no sea de tu agrado.
Quiero pertenecerte y formar compañía con los espíritus de tentación y daño, mas
para eso es preciso que mi pacto sea aceptado, firmado y confirmado.
Yo te conjuro, Lucifer, Luzbel y Satanás, por el poder de este mágico talismán que es
imagen del que usaba el gran Salomón y por cuya mediación logró el dominio de la
sabiduría, de las “Ciencias Mágicas”, y de todo lo creado, para que aparezcas ante mi.
Aparece ya prontamente, o de lo contrario te haré permanecer eternamente en los
profundos Infiernos por las poderosas palabras cabalísticas de Salomón “Abracadabra
Eloim cuyo poder sólo él y tú conocíais. Preséntate a mí, yo lo quiero.
Al pronunciar estas palabras, si se dicen sin temor aparecerá Lucifer, diciendo: -¿Qué
me quieres, hombre vil? ¿Qué es lo que pides? ¿Cuál es tu pacto?
—Quiero, dirás, que me des riquezas, poder, sabiduría, conocimiento de la ciencia
secreta, dominio absoluto de las personas, don de ser Invisible, de andar sobre el agua, y
todo cuanto se contiene en el pacto que presento, hecho según las reglas del arte y
firmado con mi sangre.
Entonces le entregarás el pacto.
— Oh, mortal temerario —contestará con voz cavernosa—, si me entregas tu alma,
accederé a tu pacto.
—Yo te prometo mi alma para el día que muera, pero si no cumples lo que en el pacto
pido, quedaré libre de volver a implorar la divina misericordia.
Desde este momento y mediante que Lucifer no falte a su promesa, quedarás a su
disposición para siempre.
Se ha de advertir que suele suceder que Satanás se presente en forma de persona o
animal desconocido y aun puede ocurrir que lo haga en forma de un tronco con las
ramas cortadas.
Por terrible e imponente que sea la aparición no deberás demostrar el menor miedo,
pues teniendo en la mano el talismán “dominatour” no podrá hacerte daño alguno.
También ocurre algunas veces que se aparece en forma de dragón echando llamas por la
boca y ojos y lanzando aullidos espantosos.
Se hacen estas advertencias para que no se demuestre sorpresa ni temor para nada..