sábado, 29 de junio de 2013

(Extracto del Libro Rojo de Carl Gustav Jung)

A la segunda noche llamé a mi alma y le dije: -“Estoy cansado alma mía, demasiado duró mi andar, la búsqueda de mi fuera de mí. Ahora he atravesado las cosas y te encontré a ti detrás de todo, sin embargo en mi odisea a través de las cosas descubrí humanidad y mundo. He encontrado hombres y a ti alma mía te reencontré primero en la imagen que está en el hombre y luego en ti misma. Te encontré allí donde menos te esperaba. Allí ascendiste a mí desde una fosa oscura. Te habías anunciado por anticipado en mis sueños, ellos ardían en mi corazón y me empujaban a todo lo más atrevido y audaz, me forzaron a ascender por sobre mí mismo. Tú me hiciste ver verdades de las cuales yo antes nada entreveía, me hiciste recorrer caminos cuya infinita longitud me hubiera asustado si el saber sobre ellos no hubiera estado guardado en ti.