jueves, 1 de agosto de 2013

Hi


Una tarde sentado en una mesa de alguna cantina, escuchando una buena canción en tu reproductor, en la rockola del negocio o escuchando al típico señor cantando temas de José Alfredo, Gerardo Reyes etc. Tomándote tu segundo o tercer tarro, copa, bola de tu alcohol o pulque favorito viendo entrar y salir a gente igual, mejor o peor que tu pensando en aquella persona en aquellas caricias en aquellas miradas, sonrisa, beso, abrazos, recordándola, recordando cada momento que pasaste a su lado recordando las promesas que se hicieron  recordando cómo se fue apagando poco a poco el amor, recordando lo último que le dijiste con una mirada segura:

"Te amo, pero debemos terminar"

En ese momento volteas a tu derecha  vez una carita tierna, una sonrisa encantadora igual o mejor que la que se fue le sonríes, te sonríes, pides dos cervezas, te pones de pie y te diriges a ella, llegas con esa persona y le dices:

"hola" 

Te responde con otro hola y una sonrisa
y te das cuentas que aquella tristeza se ha ido y que otros no siempre tienen segundas oportunidades....