martes, 6 de febrero de 2018

(Extracto del libro La Metamorfosis de Frank Kafka)

Gregorio en un dos por tres se hubiese encontrado en su cuarto pero temia con su lentitud en dar la vuelta impacientar al padre cuyo bastón erguido amenazaba deslomarle o abrirle la cabeza , finalmente sin embargo no tuvo más remedio que volverse pues advirtió con rabia que caminando hacia atrás le era imposible conservar su dirección a si es que sin dejar de mirar angustiosamente hacia su padre inició una vuelta lo más rápido que pudo es decir con extraordinaria lentitud, el padre debía percatarse de su buena voluntad pues dejo de acosarle dirigiendo incluso de lejos con la punta del bastón el movimiento giratorio !si al menos hubiese cesado ese irresistible silbido¡ esto era lo que a Gregorio le hacía perder por completo la cabeza, cuando ya iba a terminar la vuelta aquel silbido le equivoco haciéndole retroceder otro poco . Por fin logró verse frente a la puerta pero entonces comprendió que su cuerpo era demasiado ancho para poder franquearle sin más ni más al padre en aquella su actual disposición de ánimo no se le ocurrió naturalmente abrir la otra hoja para dejar espacio suficiente solo una idea le embargaba: la de que Gregorio había de meterse cuanto antes en su habitación tampoco hubiera el permitido nunca los enojosos preparativos que Gregorio necesitaba para incorporarse y de este modo pasar por la puerta como si no existiese para esto ningún impedimento empujaba pues a Gregorio con estrépito creciente Gregorio sentía tras de sí una voz que parecía imposible fuese la de un padre !cualquiera se andaba con bromas¡ Gregorio pasase lo que pasase se apretujo en el marco de la puerta, se irguió de medio lado ahora yacía atravesado en el umbral con su costado completamente deshecho en la nitidez de la puerta imprimieronse unas manchas repulsivas Gregorio quedo allí atascado imposibilitado en absoluto de hacer por si solo el menor movimiento. las patitas de uno de los lados colgaban en el aire y las del otro eran dolorosamente prensadas contra el suelo en esto el padre diole por detrás un golpe enérgico y salvador que lo precipitó dentro del cuarto sangrando en abundancia luego la puerta fue cerrada con el bastón Y todo volvió por fin a la tranquilidad.