sábado, 3 de julio de 2021

Elogió al infierno de una dama - Charles Bukowski

Algunos perros que duermen a la noche deben soñar con huesos y yo recuerdo tus huesos en la carne o mejor aún en ese vestido verde obscuro y esos zapatos de tacon alto negros y brillantes, siempre puteabas cuando estabas borracha, tu pelo se resbalaba de tu oreja, querías explotar de lo que te atrapaba: recuerdos podridos de una pasado podrido y al final escapaste muriendo, dejándome con el presente podrido. Hace veintiocho años que estás muerta y sin embargo te recuerdo mejor que a cualquiera de las otras fuiste la única que comprendió la futilidad del arreglo con la vida, las demás solo estaban incómodas con segmentos triviales, criticaban absurdamente lo pequeñito: Jane, te asesinaron por saber demasiado, vaya un trago por tus huesos con los que este viejo perro suela todavia.